Poca energía, poco deseo, erecciones más débiles. La testosterona es una pieza medible y tratable de ese cuadro, y también uno de los diagnósticos que más se venden de más en la salud masculina. El Dr. Gheiler la mide bien, trata la causa antes que el número, y receta reemplazo solo cuando sus niveles y sus síntomas lo justifican.
No todo cansancio es testosterona baja, pero hay señales que sí ameritan medirla:
Cualquiera de estos, junto con un factor de riesgo como obesidad, apnea del sueño, diabetes o uso prolongado de opioides o esteroides, hace razonable medirla.
La testosterona total se mide en la mañana, y un resultado bajo se confirma con una segunda muestra matutina antes de diagnosticar nada. Los niveles cambian a lo largo del día: un solo valor de la tarde no diagnostica.
Cuando los niveles están verdaderamente bajos, la siguiente pregunta es por qué. El peso, la apnea del sueño y ciertos medicamentos explican la mayoría de los casos; con menos frecuencia hay causas hipofisarias o testiculares que conviene descartar. Medir sin buscar la causa es quedarse a mitad del trabajo.
Lo que sube la testosterona sin medicamentos, y sí tiene evidencia: bajar el exceso de peso (la grasa abdominal convierte testosterona en estrógeno), tratar la apnea del sueño, hacer ejercicio de fuerza y moderar el alcohol.
Para muchos hombres ese es el tratamiento completo. Los suplementos de farmacia que prometen subir la testosterona no tienen evidencia y no tienen lugar en este plan.
Para hombres con niveles bajos confirmados y síntomas, el reemplazo es medicina real: inyecciones o un gel tópico diario, elegido según su rutina, recetado y vigilado por el Dr. Gheiler.
La supervisión no es opcional: conteos sanguíneos periódicos, control del PSA y seguimiento de cómo se siente usted realmente, no solo del número en el laboratorio.
Un dato duro que se conversa antes de la primera dosis: el reemplazo de testosterona suprime la producción de espermatozoides, a veces por mucho tiempo después de suspenderlo. Los hombres que quieren tener hijos ahora o más adelante necesitan otro plan, y esa conversación ocurre en la consulta, no después.
La testosterona baja puede reducir el deseo y contribuir a la disfunción eréctil, pero la mayoría de la disfunción eréctil después de los 40 es un problema de los vasos sanguíneos, no de hormonas.
Si lo que de verdad le preocupa es la erección, empiece por el mapa completo: qué hacer cuando las pastillas ya no funcionan, o revise la causa principal de la disfunción eréctil. Cuando ningún tratamiento menos invasivo funciona, el implante de pene resuelve el problema de forma definitiva.
Con un análisis de sangre en la mañana que mide la testosterona total, confirmado con una segunda muestra matutina antes de hacer cualquier diagnóstico. Los niveles cambian durante el día, así que un solo valor de la tarde no diagnostica nada. Cuando los niveles están realmente bajos, la evaluación también busca la causa: peso, apnea del sueño, medicamentos y, con menos frecuencia, causas hipofisarias o testiculares.
Muchas veces sí. Bajar el exceso de peso, tratar la apnea del sueño, hacer ejercicio de fuerza y moderar el alcohol suben la testosterona de forma medible. Los suplementos de venta libre que prometen subirla no lo hacen.
Para el paciente adecuado, el reemplazo es seguro con supervisión: conteos sanguíneos periódicos y control del PSA, además del seguimiento de los síntomas y los niveles. Es un tratamiento médico continuo, no una solución de una sola vez.
Sí. Suprime la producción de espermatozoides, a veces por mucho tiempo después de suspenderlo. Los hombres que quieren tener hijos ahora o más adelante deben decirlo en la primera visita: existen planes de tratamiento que protegen la fertilidad.
Consultas confidenciales en Hialeah, en español. Verificamos su seguro y respondemos todas sus preguntas antes de programar nada.
Consultorio
2140 W. 68th St. #200 · Hialeah, FL 33016
Esta página es educativa y no sustituye la consulta médica. Los resultados individuales varían. Consulte con su urólogo sobre su caso particular.