Cuando la erección empieza a fallar, la primera pregunta suele ser "¿por qué me pasa esto?". La respuesta honesta: casi nunca hay una sola causa. Lo habitual es una combinación de factores físicos y emocionales — y identificar la suya es el primer paso para tratarla bien.
Muchos pacientes llegan convencidos de que su problema es "hormonal". La testosterona sí influye en el deseo y en la capacidad de lograr y sostener la erección, y cuando está baja puede contribuir a la disfunción eréctil. Pero es solo una pieza: en la mayoría de los hombres pesan más la circulación, la diabetes o los nervios.
Por eso una evaluación seria no se limita a medir una hormona. Incluye su historia médica completa, sus medicamentos, su presión, su azúcar y un examen físico. Según lo que aparezca, el tratamiento puede incluir terapia hormonal — o apuntar a la causa real, que muchas veces es otra. Le explicamos el panorama completo en nuestra guía de disfunción eréctil.
Tener disfunción eréctil joven preocupa, pero no es raro. En los 20 y 30 las causas más comunes son el estrés psicológico, la ansiedad de desempeño, el estilo de vida y ciertos medicamentos — aunque también puede haber una condición médica de fondo que conviene descartar. La buena noticia: a esa edad, con la causa identificada, el pronóstico suele ser excelente.
Y sobre el famoso "truco simple para curar la disfunción eréctil" que promete internet: no existe. Lo que sí está demostrado es que mejorar la alimentación, hacer ejercicio, dejar el cigarrillo y controlar la presión y el azúcar puede mejorar la erección en algunos casos. Cuando eso no basta, existe una escalera de tratamientos — pastillas, inyecciones, dispositivos de vacío — que su urólogo recorre con usted en orden.
Al final de esa escalera está la solución definitiva: el implante de pene inflable — "la bombita", como lo llaman en nuestra comunidad. A diferencia de las pastillas, no depende de la circulación ni de los nervios que fallaron: devuelve la erección cuando usted lo desea. La cirugía toma normalmente 15 a 20 minutos, es ambulatoria, y las relaciones se retoman alrededor de las 5 a 6 semanas — vea el proceso en nuestra guía de recuperación y la parte económica en costo de implantes y cirugía.
A veces contribuye, pero la testosterona es solo una pieza del rompecabezas. En la mayoría de los hombres pesan más la circulación, la diabetes o los nervios. Por eso la evaluación empieza con un examen completo, no con una sola hormona.
En hombres jóvenes las causas más comunes son el estrés y la ansiedad, el estilo de vida y algunos medicamentos, aunque también puede haber una condición médica de fondo. No es raro y tiene solución: la clave es una evaluación honesta con un urólogo.
No. Desconfíe de quien se lo prometa. Lo que sí ayuda en algunos casos es mejorar la alimentación, hacer ejercicio y controlar condiciones como la presión y el azúcar — y, cuando eso no basta, seguir la escalera de tratamientos con su médico.
Cuando las pastillas, las inyecciones u otras opciones ya no dan resultado. El implante inflable no depende de la circulación ni de los nervios que fallaron: devuelve la erección cuando usted lo desea. El Dr. Gheiler realiza aproximadamente 400 implantes al año.
No adivine la causa de su disfunción eréctil: evalúela con un urólogo. Ofrecemos consultas presenciales en Hialeah y virtuales para pacientes de fuera del área. Lo atendemos en español — escríbanos aquí o llame directamente.
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Esta página es educativa y no sustituye la consulta médica. Los resultados individuales varían. Consulte con su urólogo sobre su caso particular.