Agua tibia y un jabón suave sin perfume, una vez al día y después del ejercicio; si tiene prepucio, retráigalo con suavidad, limpie, enjuague y séquelo antes de volverlo a su posición. Eso es todo. Más productos y más frecuencia no significan más limpio: el lavado excesivo y los jabones fuertes irritan la piel y causan justo los síntomas que se intentan evitar.
Debajo del prepucio se acumula una sustancia blanquecina llamada esmegma (células de piel y grasa natural). Es normal y no es señal de enfermedad; con el lavado diario no se acumula. Nunca fuerce un prepucio que no baja: si no se puede retraer sin dolor (fimosis), eso se evalúa con el urólogo, no a la fuerza.
La rutina es la misma, sin el paso del prepucio. La zona debajo del glande y los pliegues de la ingle agradecen el secado: la humedad atrapada es el terreno de los hongos.
Un olor leve es normal. Un mal olor persistente a pesar de la higiene diaria casi siempre tiene causa tratable (esmegma retenido por fimosis, hongos, infección). Es un motivo de consulta frecuente y nadie se muere de vergüenza en nuestra oficina: se resuelve. Más sobre la salud masculina: salud sexual masculina y urólogo en Hialeah.
Una vez al día con agua tibia y un jabón suave sin perfume, y después del ejercicio. Lavar más veces o con productos fuertes irrita la piel y causa los síntomas que se intentan evitar.
No. Es una acumulación normal de células de piel y grasa natural debajo del prepucio. Con el lavado diario no se acumula; si aparece irritación o mal olor persistente, eso sí merece consulta.
Cuando el enrojecimiento, la picazón, la secreción o el mal olor persisten a pesar de la higiene diaria, cuando el prepucio no baja sin dolor, o cuando hay una llaga o mancha que no cicatriza en unas semanas.
Consultas confidenciales en Hialeah, en español. La mayoría de estos problemas se resuelven rápido cuando se consultan a tiempo.
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